
Este fin de semana pasado, me llamó un buen amigo, para quedar a tomar algo y poder hablar de cómo nos van las cosas. Aunque el contacto es frecuente, si que es cierto que han pasado algunas semanas desde la última ocasión en la que estuvimos compartiendo un buen vino de la tierra alrededor de mucha conversación.
Comentando nuestras realidades cotidianas, nuestros progresos y nuestras expectativas, me sorprendió cuando me empezó a detallar su experiencia en una reciente búsqueda de trabajo...
“Te voy a contar como me estafaron hace aproximadamente una semana, buscando trabajo a través de Internet.
Desde hace algún tiempo revuela por mi cabeza la idea de vivir la experiencia que supone poder trabajar formando parte de la tripulación de un barco, aunque mi especial interés sería la de poder trabajar en un barco de cruceros. Es por ello que entre en un foro de Internet, donde exprese estos mismos deseos para trabajar en una compañía dedicada especialmente a los cruceros, dando mis datos personales, teléfono y dirección de correo electrónico.
A los pocos días recibí un correo electrónico, donde se me indicaba que había sido seleccionado para trabajar en un crucero, y el mensaje lo firmaba un tal Peter Gabs, representando a la compañía Carnival Cruises.
El trabajo era dentro del hotel, la compañía cubría el pasaje de avión a Miami y la noche de hotel previa a la fecha de embarque. Por mi parte, yo tendría que correr con los gastos de la tramitación del visado de trabajo en la Embajada de Estados Unidos en Madrid.
En este correo electrónico, el (supuesto) Sr. Gabs me decía incluso el sueldo que iba a recibir, así la estafa se hace más verosímil, sobre todo si estas buscando trabajo, en la coyuntura actual de crisis mundial, y si llevas mucho tiempo en situación de desempleo, jugando con la ilusión que alguien te valora y te va a contratar. Circunstancias que saben aprovechar muy bien estos farsantes sin escrúpulos.
Para realizar todos los trámites, me requería el Sr. Gabs que debía ponerme en contacto con su agente en Perú, Edwin Cárdenas, con cuya persona tuve la oportunidad de hablar en varias veces.
Primeramente me solicitaron mi curriculum profesional. Después una fotocopia escaneada de mi pasaporte. A continuación de la recepción de mis documentación, ellos me remitieron por correo electrónico unos formularios, y una supuesta carta de la compañía. A partir de aquí es cuando viene la estafa de verdad: se me pide cien euros (100 euros) que debo enviar por Western Union, a una dirección en Perú, es entonces cuando aparece un tercer nombre, el destinatario (receptor del dinero) es Danny Daniel Pérez Alarcón. Confiado en la veracidad del asunto remití los 100 euros, y a continuación por correo electrónico, el resguardo escaneado del envío del dinero. Ellos le llaman voucher. Una vez recibido el dinero, la documentación iba a llegarme, me dijeron por MRW correo urgente. El mismo día por la tarde, me dan prisas para que enviase más dinero..., es cuando empieza a rondar por mi cabeza la idea de que todo es una estafa.
Me indican por correo electrónico que hace falta un seguro de marino internacional, para obtener la visa, con la finalidad de “cubrir cualquier eventualidad fuera del barco” (sic), ellos mismos me harán llegar por correo electrónico la propuesta de seguro para que pueda ir a la embajada al día siguiente.
A primera hora del día siguiente me puse en contacto con la embajada de los Estados Unidos..., mi nombre no aparece entre las solicitudes registradas..., la persona que amablemente me atiende me actualiza de los requisitos, le comento lo del seguro de marino y me informa que no es necesario. Tampoco los modelos de formularios coinciden con los que recibí, me sugiere que estoy mal informado, cosa que evidencia y confirma mis sospechas.
Después de la conversación con el personal de la embajada, hablo con el señor peruano, le comento que no voy a mandar más dinero, me responde que todo es legal y transparente, que va a consultar y ya me dirán, yo, durante todo ese día, no recibo nada.”
Después de la narración de los hechos, mi amigo Fredenand, me manifiesta que le gustaría poder ayudar a otras personas y evitar que caigan en este engaño, y si tuviera que dar una moraleja, no dudaría en decir: “no enviéis dinero por internet a ninguna oferta de trabajo”.
Si esta entrada del blog te ha parecido relevante, y quieres ayudarnos a mantenernos, agradecemos tu interés y participación. Y además, no dudes en escribir comentarios si quieres hacer alguna aportación.
Fotografía: www.morguefile.com
Comentando nuestras realidades cotidianas, nuestros progresos y nuestras expectativas, me sorprendió cuando me empezó a detallar su experiencia en una reciente búsqueda de trabajo...
“Te voy a contar como me estafaron hace aproximadamente una semana, buscando trabajo a través de Internet.
Desde hace algún tiempo revuela por mi cabeza la idea de vivir la experiencia que supone poder trabajar formando parte de la tripulación de un barco, aunque mi especial interés sería la de poder trabajar en un barco de cruceros. Es por ello que entre en un foro de Internet, donde exprese estos mismos deseos para trabajar en una compañía dedicada especialmente a los cruceros, dando mis datos personales, teléfono y dirección de correo electrónico.
A los pocos días recibí un correo electrónico, donde se me indicaba que había sido seleccionado para trabajar en un crucero, y el mensaje lo firmaba un tal Peter Gabs, representando a la compañía Carnival Cruises.
El trabajo era dentro del hotel, la compañía cubría el pasaje de avión a Miami y la noche de hotel previa a la fecha de embarque. Por mi parte, yo tendría que correr con los gastos de la tramitación del visado de trabajo en la Embajada de Estados Unidos en Madrid.
En este correo electrónico, el (supuesto) Sr. Gabs me decía incluso el sueldo que iba a recibir, así la estafa se hace más verosímil, sobre todo si estas buscando trabajo, en la coyuntura actual de crisis mundial, y si llevas mucho tiempo en situación de desempleo, jugando con la ilusión que alguien te valora y te va a contratar. Circunstancias que saben aprovechar muy bien estos farsantes sin escrúpulos.
Para realizar todos los trámites, me requería el Sr. Gabs que debía ponerme en contacto con su agente en Perú, Edwin Cárdenas, con cuya persona tuve la oportunidad de hablar en varias veces.
Primeramente me solicitaron mi curriculum profesional. Después una fotocopia escaneada de mi pasaporte. A continuación de la recepción de mis documentación, ellos me remitieron por correo electrónico unos formularios, y una supuesta carta de la compañía. A partir de aquí es cuando viene la estafa de verdad: se me pide cien euros (100 euros) que debo enviar por Western Union, a una dirección en Perú, es entonces cuando aparece un tercer nombre, el destinatario (receptor del dinero) es Danny Daniel Pérez Alarcón. Confiado en la veracidad del asunto remití los 100 euros, y a continuación por correo electrónico, el resguardo escaneado del envío del dinero. Ellos le llaman voucher. Una vez recibido el dinero, la documentación iba a llegarme, me dijeron por MRW correo urgente. El mismo día por la tarde, me dan prisas para que enviase más dinero..., es cuando empieza a rondar por mi cabeza la idea de que todo es una estafa.
Me indican por correo electrónico que hace falta un seguro de marino internacional, para obtener la visa, con la finalidad de “cubrir cualquier eventualidad fuera del barco” (sic), ellos mismos me harán llegar por correo electrónico la propuesta de seguro para que pueda ir a la embajada al día siguiente.
A primera hora del día siguiente me puse en contacto con la embajada de los Estados Unidos..., mi nombre no aparece entre las solicitudes registradas..., la persona que amablemente me atiende me actualiza de los requisitos, le comento lo del seguro de marino y me informa que no es necesario. Tampoco los modelos de formularios coinciden con los que recibí, me sugiere que estoy mal informado, cosa que evidencia y confirma mis sospechas.
Después de la conversación con el personal de la embajada, hablo con el señor peruano, le comento que no voy a mandar más dinero, me responde que todo es legal y transparente, que va a consultar y ya me dirán, yo, durante todo ese día, no recibo nada.”
Después de la narración de los hechos, mi amigo Fredenand, me manifiesta que le gustaría poder ayudar a otras personas y evitar que caigan en este engaño, y si tuviera que dar una moraleja, no dudaría en decir: “no enviéis dinero por internet a ninguna oferta de trabajo”.
Si esta entrada del blog te ha parecido relevante, y quieres ayudarnos a mantenernos, agradecemos tu interés y participación. Y además, no dudes en escribir comentarios si quieres hacer alguna aportación.
Fotografía: www.morguefile.com






